Concepto

El primer paso a la hora de crear un personaje es hacerse un concepto a grandes rasgos. Tener una idea global de su personalidad, historia, aspecto y habilidades serán esenciales a la hora de tomar decisiones durante la creación del personaje y tener una experiencia satisfactoria durante la partida.
Establecer un concepto de personaje puede ser la parte más intimidante pues define cual será su función en la historia, el grupo y en gran medida requiere de un conocimiento de las reglas, el mundo y qué es lo que en el fondo quieres interpretar.
Una buena idea para crear un personaje es utilizar como arquetipo a un personaje de ficción que te interesa, tomando los elementos de su historia (comienzo, nudo y desenlace), aspecto y habilidades como un patrón a seguir. Esto no quiere decir que se corte y pegue un personaje famoso sino aquellos detalles conceptuales que puede que te interesen: su aura, estilo, personalidad, aspecto, habilidades, acciones en combate, antecedentes e historia y modificar ese arquetipo para crear algo único volcando en él tu personalidad e imaginación.

Ejemplo: Lucas comienza a crear su personaje para la campaña de viajes en el tiempo de su Director, Omega. El Director le ha recomendado que sea un personaje de estilo líder ya que será el jugador veterano de la mesa y los demás jugadores ya han escogido papeles y roles muy específicos: Cecilia con su concepto de Claire de Ruan, un cruzado normando de la Edad Media pero con el detalle único de que es una mujer pasando como un guerrero en un ejército de hombres, y Juan escoge de concepto ser Janus, un psíquico y especialista técnico que está bajo vigilancia en una estación científica del siglo XXV, con el giro de que es amnésico y desconoce quién es.
Con un folio en blanco frente a él se rasca la cabeza pensando lo que le apetece hacerse. Ya que tiene en el grupo de juego a una buena guerrera de cuerpo a cuerpo y un “tipo inteligente” capaz de arreglarlo todo y usar sus poderes para apoyar, Lucas cree que sería bueno que fuese un líder maduro capaz de pilotar cualquier cosa y centrarse más en ataques a distancia mientras controla la situación: una suerte de oficial de los años 30 a caballo entre Indiana Jones y James Bond pero sin los toques Pulp. Realismo ante todo. Ese será su concepto y los arquetipos en los que se basa.